Por Victoria Ramos

Cuentos luminosos, únicos y diferentes. Eso es lo que crea la editorial Cuento de Luz y sus autores: álbumes ilustrados que se caracterizan por su originalidad, calidad y contenido. Entre sus novedades destaca el colorido álbum ilustrado ¡Qué fastidio ser princesa!, que viene a dar la vuelta a muchos de los tópicos de los cuentos tradicionales.

Nona, la protagonista, es la princesa de cuento de un gran palacio, pero no es feliz. Tiene que llevar siempre largos vestidos, sonreír constantemente, ser discreta, tocar el clavicordio, conservar la etiqueta y estar perfecta en todo momento. Es, sin duda, un trabajo pesado y aburrido para una princesita que sueña con otra vida, con algo más… aunque sin saber muy bien de qué se trata.

Como veis, Nona no se parece en nada a Cenicienta, Aurora o Blancanieves, princesas de cuento encantadas con sus respectivos destinos. Y es que esta princesa no lleva bien esa vida aburrida, las normas estrictas, el estar sin hacer nada o tener que andar siempre de punta en blanco para las visitas.

“Vive en un palacio enorme,
que está en el quinto pimiento,
mas Nona no está conforme
con ser princesa de cuento”.

Nuestra princesa, sin embargo, no está conforme con la idea de seguir así hasta que un día aparezca el famoso príncipe azul, de modo que huye de la corte para vivir aventuras. Fuera de palacio deberá recorrer su propio camino y probar varios mundos y profesiones antes de encontrar aquello que realmente le entusiasma, lo que le llena de alegría, su verdadera vocación. ¿Y qué es lo que hace nuestra rebelde Nona? Primero se convierte en una famosa corsaria, toda una bucanera de leyenda.

“No hay tesoro que no halle,
barco que se le resista,
enemigo al que calle
ni bucanera más lista”.

Pero a pesar de que el papel se le da muy bien, termina cansándose y decide cambiar el mar por un caballo. Convertida en caballera andante, rescata algún animalillo y hasta príncipes azules algo cobardicas –porque, al fin y al cabo, tampoco todos los príncipes tienen que ser valientes–.

Hasta el momento, nuestra princesa, relegada a no hacer nada en la corte, ha descubierto su inteligencia y su fuerza. Importantes cualidades… Aunque sigue sin dar con algo que le llene. Hasta que un día decide meterse a juglaresa y descubre, por fin, que lo que le hace realmente feliz es contar historias y entretener a la gente ¡Lo que de verdad quiere es ir repartiendo felicidad así!

En ese momento reaparece el preocupado monarca –padre de la extraviada criatura–, que se muestra satisfecho al ver a su hija tan radiante, y asume que su destino no era ser princesa de cuento.

“Lo pasa estupendamente.
¡No sueña con otra cosa!
Hacer feliz a la gente
la hace requetedichosa”.

Y es que las pequeñas princesitas de hoy tampoco sueñan ya con vivir en la corte, ni esperar pacientemente al príncipe azul. Por ello el cuento está magníficamente ideado para esas pequeñas princesas de cada casa, ansiosas por encontrar aquello para lo que han nacido, una función que desempeñar con talento y que les haga felices.

Narrado mediante versos breves, simpáticos y coloridos, el cuento esconde tras su brevedad y sencillez todo un canto a la libertad, a la búsqueda de las cosas que nos hacen felices, a la importancia de perseguir nuestros sueños, a la igualdad, a la valentía que requiere ser uno mismo plantando cara a la vida y rompiendo los estereotipos…

Los divertidos versos están magníficamente complementados con unas imágenes coloristas, fantasiosas, simpáticas y evocadoras; tan poco corrientes como la princesa del cuento, que se escapa de su cómoda vida en la corte para vivir aventuras. En su conjunto, confieren a la historia un gran dinamismo y aún más originalidad, especialmente una vez que comenzamos a ver a nuestra princesa con sus vestimentas de pirata, caballera andante o juglaresa.

Las imágenes tienen un toque travieso y espontáneo, con trazos juguetones del pincel y una singular originalidad, en las formas que parecen ser el sello personal de este joven ilustrador.

Carmen Gil, autora del pegadizo poema que nos transmite la historia de Nona, es una de las veteranas de la literatura infantil en España. Ha publicado más de 80 títulos en diversas editoriales y ha sido traducida a una veintena de idiomas. Aunque se dedica a la enseñanza, compagina esa función con la literatura, el teatro, los cuentacuentos y la poesía… En otras palabras, nos regala poemas, cuentos y fantasía por todas las vías posibles.

Por su parte, Daniel Montero Galán afirma haber elegido los pinceles para comunicarse. Basta con echar un vistazo a algunos de su últimos trabajos –Zooilógico, El caimán azul La princesa que quería escribir– para ver hasta qué punto lo ha logrado.

A partir de 3 años.
Disponible en castellano e inglés.

Editorial: Cuento de luz
Autora: Carmen Gil
Ilustrador: Daniel Montero Galán
Precio: 14,90€

 

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