Por Victoria Ramos

Ratón es un chico huérfano típico del mundo fantástico. Trabaja en la posada del Ogro Gordo, por la que pasan enanos, caballeros, magos e individuos de todo tipo. Hasta que, por culpa de un gato con cara de torta, un cuervo, un mago malvado que quiere dominar el mundo y un poderosísimo “Maldito Pedrusco”, su vida da un vuelco que le conducirá a un delirante viaje y a conocer a todo tipo de disparatados personajes.

De las mismas casualidades que rigen nuestras vidas nacen algunas historias. Y hasta libros. De ahí que un proyecto que nació de la petición de un hermano –escribir un libro titulado Mago por accidente–, que llevaba años guardado en un cajón, haya salido del mismo para convertirse en el número 200 de la colección Altamar, destinada a lectores a partir de 6 años.

La Editorial Bruño ha tirado la casa por la ventana para celebrar este número tan redondo, mimando al máximo la edición y dotando al manuscrito de unas fantásticas ilustraciones a color, amplios márgenes, una cuidadísima maquetación y portada en tapas duras. Una pequeña obra de arte que refleja la gran cantidad de trabajo y cariño que la han llevado a las librerías.

Mago por casualidad
Laura Gallego, ya consagrada entre el público adolescente gracias a su dominio del género fantástico y a su calidad narrativa, se sale de su estilo y público habituales para hacer una incursión entre un público más infantil. A pesar de mostrarse algo insegura con este cambio, lo cierto es que los 14 capítulos del libro no tienen desperdicio. El mismo índice se convierte, gracias a sus sugestivos títulos, es una guía de instrucciones para comportarse en el mundo de la Fantasía. ¿La primera regla? “No te metas en asuntos de magos”.

La autora –auténtico fenómeno a escala nacional en el género fantástico, no en vano ganó en 1998 el premio El Barco de Vapor con apenas 20 años– nos traslada a un mundo fantástico en el abundan los personajes habituales del género: los magos tenebrosos visten de negro y los elfos hablan en verso, por citar sólo un ejemplo. No faltan dragones codiciosos, héroes de hablar antiguo, ladrones que responden al nombre de Manolarga e, incluso, princesas aburridas que se disfrazan de caballero y sueñan con matar dragones.

Para un lector novato en el género fantástico, el libro es una perfecta carta de presentación del mismo, con su aire desenfadado, sus prototípicos personajes, situaciones y frases. Para uno más adepto al género o más adulto, resulta una sucesión de guiños constantes a los clásicos libros de fantasía repletos, además, de un humor muy singular. Quizá sea ésta su principal novedad, el nuevo ingrediente que Laura Gallego ha introducido en este cuento que logra dibujar un número considerable de sonrisas cómplices. Porque, seamos honestos, ¿quién no soñaría tener una joya mágica extraviada por el mago Malapata y que es conocida como el “Maldito Pedrusco”? ¿Alguien sabía que la magia mojada no funciona? ¿O que en el mundo fantástico una baraja de cartas es un elemento indispensable?

Libro muy recomendable para niños incluso algo más jóvenes de la edad recomendada –es de rápida y fácil lectura–, así como para adultos amantes del género fantástico. Ahora sólo falta saber si habrá una segunda parte.

Book Trailer de Mago por casualidad
A partir de 10 años.

Autora: Laura Gallego
Ilustraciones: José Luis Navarro
Editorial: Bruño
Colección: Altamar
Precio: 12€. El importe correspondiente a los derechos de autor será donado a Unicef

 

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