Por Victoria Ramos

Desde las páginas de ÉRASE UNA VEZ hemos decidido rescatar de las estanterías de librerías y bibliotecas algunos ejemplares que, si bien no acaban de salir del horno editorial, merecen un hueco de honor en nuestros corazones literarios. Para ello hemos decidido arrancar con todo un clásico: La isla del tesoro.

Nacida de la creación, a modo de juego de familia, del mapa de una misteriosa isla ficticia, es una de las más celebres obras del autor británico Robert Louis Stevenson. Y quizá una de las más apropiadas para que los jóvenes se inicien en el género de aventuras o, más concretamente, el de aventuras marítimas. Viejos lobos de mar, tabernas, goletas, tesoros, tempestades, traiciones, amigos leales y, sobre todo, un chaval valiente llamado Jim, pueblan sus páginas y habitan, desde hace ya al menos un par de siglos, los recuerdos de multitud de lectores. Es precisamente a este volumen, y no a otro, al que debemos esa imagen hoy universal del pirata con pata de palo y un loro malhablado sobre su hombro. Nuestro joven Jim sale así en busca de un auténtico viaje de iniciación, pasando de ser un huérfano desvalido a un adulto que debe hacer frente a las adversidades y a los caprichos del destino.

Así que convoquen a sus jóvenes grumetillos, acomódenlos a bordo de La Hispaniola y, mientras el sol se pone, denle una nueva oportunidad a la eterna historia del temible John Silver el Largo y emprendan viaje a la isla de los piratas. Por el camino, pueden ir entonando la vieja canción: “Quince hombres sobre el barril del cofre del muerto… ¡Yujujú, y una botella de ron!”.

A partir de 12 años.

Autor: Robert Louis Stevenson
Editorial: Anaya Infantil y Juvenil
Precio: 9,50€

 

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