Por Alf

Acertadísima selección a pesar de su brevedad, sólo 12 poemas (Canción tonta, El lagarto está llorando, Cancioncilla sevillana, Mariposa, La tarara, Vals en las ramas, Los reyes de la baraja, Escuela, El niño mudo, Caracola, Paisaje y Despedida) de un poeta con alma de niño, con finísimo oído de niño, tan atento a esas rimas que les fascinan y mesmerizan, a los juegos populares e infantiles, a esa mezcla que siempre presidió su obra a caballo –azul, claro–, entre la modernidad más rabiosa y la tradición más enraizada. Entre lo culto y lo popular, entre la cancioncilla y la tragedia.

Nadie como el granadino para entender el alma infantil, para reproducirla al piano y al papel, para mirarse al espejo y reconocerse como uno más, uno de los nuestros. Uno de esa generación prodigiosa, cocida al calor tibio de la Residencia de Estudiantes, donde charlaban hasta el amanecer la generación más juguetona de la reciente historia de este país.

Uno de los poemas de Lorca, con la correspondiente ilustración de Gabriel Pacheco.

¿Quién no se ha emocionado con sus lagartos llorones; quién no ha soñado con los mapas superpuestos; quién no ha tarareado una y mil veces la Tarara, o se ha imaginado su premonitorio balcón abierto?

¡Quién volviera a ser niñ@ para escuchar por primera vez los poemas de Lorca jugueteando en nuestra cabeza!

Gabriel Pacheco es un ilustrador mexicano fascinado, como es inevitable, por el azul. No hay más que ver su blog, y su paleta física y sentimental. Y como dicen los propios mexicanos, “el que quiera azul celeste, que le cueste”. Y de eso sabían mucho los antiguos mayas de Bonampak en plena selva chiapaneca, vaya que sí.

Como él mismo reconoce en el libro, los poemas crecen frondosos naciendo de la imposibilidad: “Un niño abandonado, el tiempo enhebrado que nos teje, la mariposa del amor (que siempre nos abandona), las hojas de lluvia que mojan, el otoño, la mujer, el viento que se llevará la luz, su libélula azul, sus lagartos enamorados”.

Lagartos, cocodrilos, iguanas, rabiosamente vivas, de Poeta en Nueva York.

“Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan
y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas
al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros”.

Y a los niños y niñas que no lean, añadimos nosotros…

Otro de los poemas incluidos en el libro (ilustración de Gabriel Pacheco).

Autor: Federico García Lorca
Ilustraciones: Gabriel Pacheco
Selección poética de Antonio Rubio y Manuela Rodríguez
Editorial: Kalandraka
Precio: 15€

 

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